CHARLAS QUE SUMAN con Laia Calzada: «Primeros hábitos, rutinas y límites»

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CHARLAS QUE SUMAN con Laia Calzada 

 

El camino hacia la autonomía en el Síndrome de Down (0-3 años) 

Primeros hábitos, rutinas y límites 

 

En el primer encuentro de las Charlas que Suman, hablamos sobre la autonomía durante los primeros años de vida de los niños y niñas con Síndrome de Down, y de cómo las rutinas, hábitos y límites les aportan apoyo y seguridad en esta gran conquista que justo acaban de empezar. 

 

 

 

Durante la primera infancia el/la niño/a empieza a descubrir su entorno y a tener iniciativa para hacer cosas solo/a, gracias, en gran parte, al desarrollo de sus habilidades motoras. 

Llegados a este momento, es necesario que el adulto empiece a establecer ciertas pautas que ayuden a las criaturas a adaptarse y a entender el mundo que le rodea.  

 

Para acompañar y fomentar esta autonomía, los hábitos y las rutinas juegan un papel muy importante; sirven para estructurar, guiar, ubicar y dar sensación de control y seguridad al niño/a. Las rutinas tienen que ser estables, con los pasos bien definidos y concretos, evitando los mensajes abstractos, contradictorios o difusos. Siempre tendremos en cuenta el desarrollo madurativo del niño/a, para poder pedirle aquello para lo que ya esté preparado. Pondremos especial atención a esto, para no sobreexigir o limitar su aprendizaje y desarrollo.  

 

Para secuenciación de un hábito, podemos trabajar a través de apoyos visuales; usando imágenes con el paso a paso, ya que los niños y niñas con Síndrome de Down procesan e integran mejor la información que les llega visualmente. Empezaremos marcando pocos pasos, generalmente los que le aportan más satisfacción; al ponerse una prenda de ropa, dejar que realice el último paso solo/a, así sentirá la satisfacción de acabar la tarea por sí mismo/a. Y, poco a poco, introduciremos más pasos. Si implicamos al niño/a en la tarea, esta le resultará más motivadora, por ejemplo, dejar que elija qué camiseta quiere ponerse hoy. 

 

Es fácil que con estas edades quieran participar de las tareas cotidianas, si desde pequeños los embarcamos e implicamos en ellas quedarán dentro de sus rutinas. Pero, ¿cuántas rutinas y hábitos se presentan a lo largo de un día? Muchísimas. Y es posible que los niños/as con Síndrome de Down tengan dificultades para pasar de una actividad a otra. Estas transiciones pueden generar conflictos, te doy algunos consejos que puedes tener en cuenta: 

  • La anticipación es crucial. Rutinas y hábitos estables y predecibles para que sepan qué viene después. La anticipación también sirve al adulto, pues si puedo intuir la reacción del niño/a ante una situación, puedo adecuar previamente mi intervención.  

 

  •  Utilizar un horario/calendario visual. Sobre los dos años ya podemos introducirlo, pero con información muy básica: ducha-cena-dormir. E ir ampliándolo poco a poco. 

 

  •  »Cinco minutos» es un concepto abstracto que muchos niños con Síndrome de Down no comprenden. Podéis utilizar despertadores visuales, relojes de arena. 

 

  • Mensajes claros, con la secuenciación si es necesario. 

 

  • Transitar con el objeto; si está jugando, dejar que traiga un juguete a la siguiente actividad.  

 

  • Darle un papel importante en la siguiente acción. 

  • Si le cuesta autorregularse (nerviosismo, estrés), tomarse más tiempo en la transición y ser parte de ella, por ejemplo: si está jugando, nos sumamos al juego antes de cambiar de tarea, nos ponemos a su nivel de energía y poco a poco bajamos o subimos de intensidad disminuyendo movimientos, bajando la voz o usando una canción rítmica, aplaudiendo… para adecuarnos a la siguiente actividad. 

 

Y, en este descubrir el mundo, los límites serán parte del proceso. Partiremos de los límites sanos: 

  • Un límite sano aporta aprendizaje al niño/a y son respetuosos con él/ella. 

 

  • Los límites sanos tienen que ser informativos, informar de un NO, y no es necesario enfadarnos para poner límites. 

 

  • Los límites deben ser equilibrados dando unas dosis equitativas de libertad.  

 

 

Los límites ayudan a desarrollar el autocontrol y la tolerancia a la frustración, a la vez que fomentan una mayor seguridad y autoestima. Sabemos que los límites pueden ir acompañados de emociones intensas, que tendremos que entender y acompañar con la mayor paciencia posible. 

 

Para que el trabajo de los límites sea más sencillo, tanto para el adulto como para el niño, tendremos en cuenta lo siguiente: 

  • Deben ser consensuados por toda la familia, para que no haya mensajes ni situaciones que desorientan al niño/a.  

 

  • Adaptar el espacio para que sea seguro y para no tener que estar constantemente prohibiendo y limitando. Los niños/as tan pequeños todavía no entienden la necesidad de límites. Es normal que quieran investigar todo; abrir cajones y armarios o trepar para coger algún objeto. No podemos paralizar su actividad natural de exploración, dejaremos a su alcance lo que no sea peligroso o inadecuado y podemos poner cierres de seguridad en algunos cajones. Pero seguiremos dando oportunidad de explorar y utilizaremos la distracción y redirigiremos su atención para evitar el NO constante.  

 

  • Pocos y muy claros. En edades tan tempranas serán pocos y específicos, ya que es importante que el niño/a comprenda qué se espera exactamente de él. Podemos utilizar un plafón visual con 2-3 límites, a modo de semáforo: en verde lo que sí puede hacer y en rojo lo que no puede. Por ejemplo, no pegar al hermano/a estará en rojo y en verde permanecer sentados mientras comemos. Iremos modificando los límites, pero sin abrumar al pequeño/a. 

 

  • Firmes y coherentes. Así se convertirán en parte de la rutina y el niño/a lo asumirá como un comportamiento natural. 

 

  • Dar opciones para hacerlos partícipes de lo que pueden hacer y lo que no. Por ejemplo, si es hora del baño, pero el niño/a se resiste, puedes decirle: “¿Prefieres bañarte o ducharte?”. 

 

 

Si bien sobre el papel es fácil decirlo, la herramienta más importante será nuestra paciencia, para acompañar al niño/a desde el respeto y comprensión, siendo facilitadores de su aprendizaje, fomentando un buen desarrollo y confiando en sus capacidades. 

 

 

RECUERDA: ¡El próximo 19 de Febrero podrás asistir a la próxima!: «Transiciones escolares» de 18:30 a 19:30h 

 

¡¡¡SÚMATE!!! 

 

Más información en: info@cromosuma.org 

 

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